lunes, 10 de agosto de 2009

Camino a la Moneda: Futuro Incierto

Casi cuatro meses es el tiempo que falta para las elecciones presidenciales. Y es que en este momento tenemos las dos partes clásicas de la política chilena: “derecha e izquierda”.
Eso sí, en esta ocasión se produce un factor muy interesante que podría ser el que marque la diferencia respecto a los resultados de las anteriores elecciones de este tipo: el independiente Marco Enríquez-Ominami.
Este personaje ha revolucionado la política de último tiempo. Primero, le está restando votos a la Concertación, directamente a Eduardo Frei, quien ha tenido que reestructurar su estrategia de competencia y un buen ejemplo de esto es su jefe de campaña, Sebastián Bowen. Segundo, el mismo Piñera se ha visto afectado por la aparición de Enríquez-Ominami. El presidencial de la Alianza por Chile, con la participación de este joven diputado, ha perdido la fuerza de argumento del “cambio”, ya que muchas personas se han dado cuenta que de gobernar Piñera, la administración estatal no variaría más allá de un color político, entre otras cosas.
Estos son los tres candidatos más fuertes. Es evidente que Marco no cuenta con una popularidad tan grande como los otros dos y que de no lograr juntar las firmas que necesita para inscribir su candidatura, su imagen quedará sólo en un gran “fenómeno” de estas elecciones. Sin embargo, de no ser así y contando con la presencia del parlamentario, los adeptos con los que cuenta serán un factor decisivo entre Piñera y Frei.
Si estos dos candidatos logran ir a una segunda vuelta, se produciría una evidente cooperación entre los votos “duros” concertacionistas que apoyan al cineasta y quienes apoyan al ex presidente, ya que aún existe en la memoria de los chilenos asociar a la derecha con los que sucedió en el gobierno militar. De darse esto, estaríamos hablando de un segundo gobierno de Eduardo Frei.
No obstante, en la Concertación se habla de un acuerdo entre el candidato de la Alianza y el independiente Marco Eríquez-Ominami. De ser esto cierto, la cooperación sería entre estos dos últimos y la estimación que los votos del diputado se irían a Piñera, con el objetivo que se produzca un canje y que Enríquez-Ominami obtenga algún cargo significativo en un posible gobierno de la actual oposición.
Respecto a la adhesión de Jorge Arrate, por el Juntos Podemos, Alejandro Navarro, por el MAS, y Adolfo Zaldivar, por el PRI, de producirse una segunda vuelta, los votos de estos candidatos claramente tendería a apoyar a Eduardo Frei. Esto porque el ideal de las personas que respaldan a los tres últimos aspirantes a la presidencia, no tiene mucho que ver con lo que plantea la “derecha” chilena.

1 comentario:

  1. En mi entender no existe ninguna posibilidad de una alianza entre Piñera y ME-O. Usando tu idioma de izquierdas y derechas, ambos candidatos se encuentran en las antípodas del espectro político. Si llegara a suceder, me cambio a Deportes.

    Lo otro es el traspaso de los votos de Zaldivar a Frei en forma directa. No olvidemos que Zaldívar "salió por la derecha" de la Concertación, por los acuerdos que tuvo con la derecha respecto a Transantiago, entre otras cosas. Poco probable que (de poderse) se endosen a Frei.

    Saludos,

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